Dicen que en Mónaco no hay rey porque sólo es un Principado. Alberto lo lidera políticamente y desde este domingo, Sebastian Vettel lo hace deportivamente. Medias verdades, afirmarían algunos. Para no ofender al buen Alberto, no diremos que hay un rey de Montecarlo, será entonces rey de Liguria (antiguo nombre de la región que hoy ocupa el Principado), y ese es el más grande piloto de Fórmula 1 de todos los tiempos: Ayrton Senna.
En el mes en el que se conmemoran 24 años de la partida del piloto brasileño, Sebastian Vettel le rindió un insípido homenaje el pasado domingo al ganar una carrera sin las dosis de emoción que imprimía Senna en la mayoría de sus triunfos, seis de los cuales los plasmó en las calles donde fueron criados los socialités Grimaldi. De esta forma, el alemán de Ferrari incrementó su ventaja a 25 puntos en el Campeonato de Fórmula 1, por encima de un Lewis Hamilton que olvidará fácilmente este terrible fin de semana en la Riviera Francesa, donde sólo pudo culminar séptimo a bordo de su Mercedes.
Raikkonen lideró al principio. Luego fue superado por Vettel.
(Foto: Sutton Images).
Si bien no hubo mucha emoción en pista, esta se trasladó a los boxes, sobre todo al de la casa italiana de Maranello, Ferrari. La pole la había conseguido el sábado Kimi Raikkonen, y detrás de él partiría su compañero de equipo, Sebastian Vettel. El Red Bull de Daniel Ricciardo lideraría la segunda fila con Valtteri Bottas a su lado. Max Verstappen empezaría quinto y Hamilton largaría décimo tercero en la fecha más chick de la Fórmula 1. Partida sin novedades y desarrollo de la carrera igual de soso durante la primera mitad; más allá de lo glamoroso que significa ver a los 20 coches más rápidos del mundo no poder desplegar todo su caballaje por las sinuosas pistas de Mónaco, en medio de lujosos hoteles, sospechosos casinos y envidiables yates colmados de virtuosas modelos y espirituosas bebidas.
Sebastian Vettel alcanzó su segundo triunfo en Montecarlo.
(Foto: Sutton Images).
La segunda mitad de la carrera nos despertó un poco del letargo inicial gracias al morbo que se olía por las estrategias en el cambio de neumáticos en Ferrari. Raikkonen entró por nuevas gomas en la vuelta 34, y todo hacía suponer que Sebastian Vettel lo haría algunos giros después para tratar de sacar alguna ventaja de tiempo y ganarle la primera posición a su compañero. Así evitarían una difícil pasada en pista que podría involucrar a ambos en un incidente, dadas las difíciles condiciones para pasar en este circuito. Tal cual lo suponíamos, en el giro 39 (de los 78) el alemán ingresa a boxes y sale delante de Raikkonen. Todo estaba consumado en la sexta fecha de la Fórmula 1.
Antes del final, un incidente entre el Sauber de Pascal Wehrlein y el McLaren (prestado por Fernando Alonso) del (retirado) Jenson Button, antes de entrar al túnel, generó la salida por algunas vueltas del safety car. Con el auto de seguridad los coches se juntaron y, tras su retiro, los Red Bull y el Mercedes de Bottas nos regalaron unos giros intensos, incluso con roces a las paredes del circuito callejero. Al final Ricciardo terminaría tercero, seguido de Valtteri Bottas y quinto llegaría un ofuscado Max Verstappen, quien se sentiría tan frustrado como Kimi Raikkonen pues al parecer su equipo también hizo una estrategia similar a la de Ferrari para ubicar al australiano del equipo austriaco por delante del joven holandés.
Tradicional podio en Mónaco con los Grimaldi detrás (Foto: Sutton Images).
Creados los antagonismos y generadas las dudas al interior de los equipos, sólo Mercedes parece no sufrir de resquebrajamientos internos. Lo único cierto es que nuestros pilotos favoritos se volverán a ver las caras el 11 de junio en el Grand Prix de Canadá.
Lewis Hamilton ha vuelto al triunfo ayer domingo en el mítico circuito de Mónaco. De esta forma reduce la distancia con su compañero en Mercedes, Nico Rosberg, en la lucha por el Campeonato Mundial de Fórmula 1. El británico ahora se ubica a 24 puntos de Nico.
La alegría de Hamilton (centro) y Pérez (derecha) contrasta con la decepción
de Ricciardo (izquierda) (Foto: Sutton Images).
Ricciardo lideró la competencia al principio (Foto: Sutton Images).
Otro que redujo su ventaja frente al líder del campeonato fue Daniel Ricciardo. El piloto # 1 de Red Bull rescató un segundo lugar tras un pésimo trabajo (descoordinación y falta de comunicación) de sus mecánicos en el decisivo segundo cambio de neumáticos, cuando la pista empezaba a secarse y se definía la carrera. Al final de la competencia el australiano, quien partió desde la pole, descargaría toda su ira en duras declaraciones contra su equipo. Parece que los de las bebidas energizantes no la pasan bien en el garaje; recordemos que, a las desavenencias con Daniil Kvyat que le costaron el puesto, ahora se le agrega esta evidente molestia de Ricciardo.
Force India colocó a sus pilotos en 3° y 6° lugar (Foto: Sutton Images).
El último lugar del podio sería para Sergio Pérez a bordo del Force India. El mejicano concretó un excelente fin de semana para los del equipo indú que colocaron a su otro piloto, Nico Hulkenberg, en la sexta posición al final de la competencia. Ferrari, por su parte, no tuvo un destacado fin de semana. Los del cavallino rampante sólo recibieron un coche al final de la competencia; el de Sebastian Vettel, quien finalizó en la cuarta posición, mismo lugar en el que había partido, mientras que Kimi Raikkonen tuvo que abandonar la competencia en la vuelta 12, tras golpearse contra el guardarraíl frente al hotel Loews, que le da nombre a la curva más lenta del circuito. McLaren fue otro equipo destacado ayer en el glamoroso circuito a orillas del Mediterráneo; colocó a Fernando Alonso en quinto lugar y a Jenson Button en noveno; ambos puntuaron por segunda vez en el año, extraña felicidad para un equipo de gran nivel en la historia de la Fórmula 1 y con dos pilotos ex campeones mundiales que desde el año pasado deambulan por los circuitos recolectando las migajas que les dejan las actuales escuderías de punta.
Quizá el gran perdedor en Montecarlo fue el más local de los pilotos. Nico Rosberg, quien reside en el principado (al igual que otros seis pilotos) desde muy pequeño, la tarde de ayer tuvo que conformarse con un deshonroso séptimo lugar al final de la prueba. Los evidentes problemas en su monoplaza hicieron que tenga que ceder su segundo lugar, al inicio de la competencia, a Hamilton para que el británico luche con Ricciardo por el triunfo.
La lluvia hizo que se largue con safety car (Foto: Sutton Images).
La sexta fecha celebrada ayer en el Principado de Mónaco se iniciaba con retraso debido a las persistentes lluvias que caían en el circuito. Los 17° C. y el 90 % de humedad no se condecían con los más de 30° que en promedio nos había brindado el resto del fin de semana. Las estrategias y el devenir del clima serían vitales para una prueba programada para una parada. Todos los coches partían con neumáticos para lluvia intensa detrás del safety car. Las primeras vueltas detrás del auto de seguridad angustiaban a los pilotos que, acostumbrados a pisar a fondo el acelerador, tenían que contener la pierna derecha y manejar como un día cualquiera de paseo por Europa. Cuando los pilotos, evidentemente desesperados, vociferaban por radio que la pista ya estaba lista para correrse, los directores de la prueba retiraron el safety car y se lanzó la prueba. Jolyon Palmer en el Renault fue la primera víctima de la lluvia mediterránea para que, en menos de una vuelta de competencia real, vuelva a dictarse un virtual safety car (una especie de safety car sin el coche en físico, para que el relanzamiento sea más rápido).
Jolyon Palmer fue la primera víctima de Mónaco (Foto: Sutton Images).
Recién en la vuelta 10 de las 78 programadas, se inició la carrera. De inmediato Ricciardo aprovechó su pole y empezó a sacarle ventaja a Rosberg que parecía más lento que su compañero. Hamilton le llenaba los espejos al pseudo local mientras que dejaba de llover y los equipos ya se preparaban para poner neumáticos de lluvia intermedia. En tres giros, el puntero ya le sacaba 8" a Rosberg y tres vueltas más tarde, en la 16, la ventaja ya era de 13". De inmediato en Mercedes se dieron cuenta que Lewis venía más rápido que su compañero y "ordenaron" (las órdenes para dejar pasar están prohibidas, aunque suelen darse) a Nico que deje pasar a Hamilton y así lo hizo en esa misma vuelta (16). Mientras tanto, los que venían atrás cambian por gomas intermedias y empiezan a hacer los mejores tiempos. Ricciardo mantenía su ventaja sobre Hamilton y Rosberg seguía perdiendo muchos segundos, mientras Felipe Massa, en el sexto lugar, "taponeaba" a los coches con intermedias.
Más atrás, Max Verstappen, quien partió en último lugar desde los pits, daba espectáculo al pasar a tres coches en dos vueltas, algo difícil de realizar en un circuito tan angosto como Mónaco. Entre las vueltas 20 y 22 los de punta, excepto Ricciardo y Hamilton, ponían llantas para lluvia intermedia y Pérez ganaba algunas posiciones. "Torpedo" Kvyat seguía argumentando por qué lo mandaron a Toro Rosso cuando en la vuelta 21 golpea a Kevin Magnussen y ambos quedan fuera de competencia.
El ganador más joven de la Fórmula 1, Max Verstappen, sucumbió ante el
difícil circuito de Montecarlo (Foto: Sutton Images).
El sol coqueteaba con el circuito mientras los dos punteros no ingresaban a boxes. Ricciardo fue el primero en hacerlo en la vuelta 23 y puso las llantas intermedias. Salió del pit en segundo lugar a varios segundos de Hamilton, pero de inmediato empezó a reducir la ventaja, mientras la pista se secaba y Lewis alargaba el cambio de neumáticos pensando en colocar las slicks para pista seca. 2" por vuelta reducía el de Red Bull al de Mercedes y lo evidente sucedió cuando en la vuelta 29 ya se encontraba a menos de 1" de Hamilton, pero como en Montecarlo pasar a un coche es muy complicado, la estrategia en los pits sería vital. Y así fue.
Las gomas slick le rindieron bien al vigente campeón (Foto: Sutton Images).
En el trigésimo primer giro Hamilton entra a pits y coloca las slicks ultrablandas, pero parecía que cometían un error de cálculo porque salía con mucho tráfico; sin embargo, los de Red Bull no supieron aprovechar este desliz de Mercedes, porque cuando hicieron ingresar a Ricciardo por las slicks superblandas, "se olvidaron" de sacar las gomas del garaje y el piloto australiano estuvo esperando por varios segundos de más para que le coloquen las llantas. Daniel salió muy cerca, pero detrás de Hamilton, quien había hecho una vuelta lentísima por el tráfico y un error en la frenada de una chicana. No llegábamos ni al ecuador de la competencia y la suerte parecía echada.
Antes de la segunda mitad de la competencia Rosberg ya había perdido su tercer lugar frente a Pérez y había saltado a la sexta colocación detrás de Alonso (5°) y Vettel (4°). Pero terminaría inexplicablemente séptimo detrás de Hulkenberg. El resto de la carrera no nos dejó mucho. Un par de intentos de Ricciardo sobre Hamilton; el abandono de Verstappen por su excesivo ímpetu y una inexplicable colisión entre los Sauber que dejo afuera a ambos pilotos.
El verano empieza a asomar en el hemisferio norte y la Fórmula 1 también parece calentarse. Siguiente parada: Montreal, Canadá.